Entrevista a Javier Goldaracena en la revista jurídica Legaltoday

JAVIER GOLDARACENA, ABOGADO

“Aranzadi Fusión nos aporta mucho orden, control y seguridad en todos los asuntos que llegan al despacho”

12 de Noviembre de 2015

«Se augura un futuro próximo en el que se van a seguir viendo avances en la defensa de los derechos de aquellos que contrataron ‘productos tóxicos'»»El derecho al olvido no es un derecho absoluto»»La navegación segura depende del propio usuario»

El abogado Javier Goldaracena es especialista en Derecho de Empresa, Master en Derecho de Empresa (Universidad de Navarra), Escuela de Práctica Jurídica Estanislao Aranzadi (UPNA), Máster en Asesoría y Consultoría en Tecnologías de la Información (Real Centro Universitario Escorial-María Cristina) y Máster en Habilidades de la Abogacía (Instituto Superior de Derecho y Economía, Madrid). Actualmente dirige la firma Goldaracena Abogados, es formador del Curso Superior de Materias Financieras y de Seguros Privados y abogado del Colegio de Mediadores de Seguros de Navarra. Este despacho cuenta con Aranzadi Fusión, que abre una nueva generación de soluciones al resolver en un mismo punto todo el workflow del despacho: agenda, asuntos, colaboración, relaciones con el cliente, conexión con las plataformas de comunicación con Justicia (LEXNET…), control de tiempos, facturación…, todo integrado con la información de todas las bases de datos Aranzadi y su fondo editorial a través de la Biblioteca Digital de Proview.

Legal Today

¿Qué aporta a Goldaracena Abogados Aranzadi Fusión, el primer ecosistema real de aplicaciones?

Fundamentalmente, nos aporta mucho orden y mucho control de todos los asuntos que llegan al Despacho y, al mismo tiempo, mucha seguridad de saber que tenemos toda la legislación al día y el análisis de las últimas sentencias que se han dictado. Además nos aporta un plus añadido el hecho de poder tener acceso desde cualquier lugar en el que nos encontremos y desde cualquier dispositivo debido a que a veces te surge la consulta de un caso cuando no estás en el despacho.

¿Por qué han elegido Aranzadi Fusión y qué cambio cultural va a suponer en el despacho esta nueva forma de trabajar?

Creemos que es la herramienta más precisa y rápida que pueda haber para la mejor gestión del despacho. Hemos entendido que es la mejor solución integral que podíamos encontrar actualmente. Lo que nos va a suponer esta herramienta es que tengamos mucha menos necesidad de utilizar el papel, proporcionándonos un mayor ahorro de tiempo en la gestión de cada tema.

¿En qué áreas de práctica centra su actividad Goldaracena Abogados?

Fundamentalmente, nos dedicamos al Derecho del Seguro y Bancario y también al asesoramiento integral en Protección de Datos de Carácter Personal. Hemos visto estos últimos años la relevancia que ha tomado la protección al consumidor desde el punto bancario después de todos los casos de SWAPS, preferentes, cláusulas suelo, etc. Sin embargo, nos estamos viendo sorprendidos como, al igual que en el ámbito bancario, hay una evidente desprotección del consumidor relacionada con el mundo del seguro y de la que de forma progresiva se va tomando conciencia.

El ámbito bancario se encuentra en la palestra en una época donde abundan las noticias sobre la crisis (preferentes y subordinadas, los swaps, las hipotecas multidivisas, los bonos y obligaciones, los depósitos estructurados y las cláusulas suelo). ¿Cómo valora la situación actual de los llamados ‘productos tóxicos’?

La pérdida de miedo de la gente a emprender reclamaciones y demandas contra las entidades bancarias ha sido el factor determinante para que podamos hablar de un panorama diferente. Debemos de tener en cuenta que en un porcentaje altísimo se han resuelto de manera favorable para el afectado demandas de preferentes, Swaps o cláusula suelo. Esta avalancha de resoluciones favorables ha llevado ya a algunas entidades a modificar sus estrategias comerciales y, por ejemplo, algunas de ellas ya han retirado las cláusulas suelo de las hipotecas. En otros casos ha hecho que alguna entidad abandone su sistema de recurrir por sistema las condenas de las resoluciones relacionadas con los «productos tóxicos». Recientemente, un informe de la Comisión Europea ha considerado que las entidades financieras españolas deben devolver el dinero de las cláusulas suelo de los préstamos hipotecarios desde la firma de los mismos. Habrá que estar muy atento a lo que finalmente establezca el Tribunal de Justicia de la Unión Europea al respecto. En definitiva, se augura un futuro próximo en el que se van a seguir viendo avances en la defensa de los derechos de aquellos que contrataron «productos tóxicos».

El Derecho al olvido también está en boca de todos. ¿Realmente estamos amparados en la red o aún existen ciertas grietas?

El problema con el que nos encontramos es con que este derecho al olvido no es un derecho absoluto. No podemos utilizarlo para «borrar» toda la información que sobre nosotros se recogen en medios oficiales como boletines, o registros públicos o incluso periódicos, pero sí podemos ejercitar nuestros derechos para que esa información que no es noticiable, no esté a disposición de los buscadores de internet. Este es el verdadero efecto que hoy por hoy tiene el denominado  derecho al olvido: el permitir que los datos no estén al alcance de cualquiera en la red evitando que el buscador los indexe, pero que no desaparezcan de la hemeroteca digital del medio. La Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del 13 de mayo del 2014, en el caso Google, marcó un hito, en cuanto que estableció que los buscadores realizan un tratamiento de datos personales y por tanto sus gestores están obligados a cumplir con la normativa europea para quienes tratan datos de carácter personal y a respetar los derechos de cancelación y de oposición, entre otros,  reconocidos a todos los individuos.

Concluye el Tribunal de Justicia de la Unión Europea que deben ser los propios medios de comunicación los que deberán encargarse de impedir que la noticia pueda ser archivada por los buscadores.

En este sentido se pronuncia el Tribunal Supremo en respuesta a la solicitud de dos particulares que pedían  la eliminación de la hemeroteca digital de EL PAIS, de una información que les perjudicaba. El Alto Tribunal español da la razón a los particulares en ese punto, dice que el medio retirará los datos del buscador pero que la información podrá seguir consultándose íntegramente en su hemeroteca digital. Permanecerá así íntegra para su consulta, aunque oculta a los buscadores masivos

Por tanto, vemos que el alcance del derecho al olvido será limitado y no permitirá retirar totalmente los datos de los protagonistas de la noticia. La información podrá seguir consultándose íntegramente en la hemeroteca digital del medio. Permanecerá así íntegra para su consulta, aunque oculta a los buscadores masivos.

Se están produciendo avances en esta materia y los legisladores cada vez son más conscientes de la importancia de internet en la vida cotidiana así, por ejemplo, el Nuevo Reglamento europeo sobre protección de datos refuerza la protección de los datos personales en internet y recoge por primera vez de forma expresa el derecho al olvido pero es innegable que la norma evoluciona mucho más despacio que la tecnología por lo es inevitable que existan grietas.

Proliferan las críticas ante la privacidad en Internet. ¿Está protegido el usuario?

El acceso a las nuevas tecnologías y la conexión permanente a internet se ha convertido en algo cotidiano, normal en el día a día de muchos de nosotros. La red abarca un sinfín de facetas de nuestras vidas y nos abre un mundo de oportunidades, pero también de riesgos. Es sorprendente cómo, inconscientemente, las personas estamos constantemente  valorando amenazas en nuestro entorno, sus consecuencias y las probabilidades de que sucedan (llegar tarde a una cita, perder la cartera, olvidar un cumpleaños, faltar al trabajo…etc), sin embargo esta medición del riesgo no la hacemos de la misma manera cuando navegamos por internet.

Habitualmente no solemos ser conscientes de los peligros que entraña navegar por un sitio no seguro, no tener antivirus en nuestros equipos o tenerlo caducado, descargarnos aplicaciones piratas o facilitar datos de carácter personal de forma indiscriminada, nos conectamos y punto. Pues bien, éstas y otras muchas acciones que realizamos habitualmente sin pensar que pueden suponer ataques a nuestra privacidad.

La navegación segura depende del propio usuario, del nivel de conciencia que tenga del uso de internet y de la formación del usuario en la detección de los ciber-riesgos.

Puesto que no podemos controlar lo que viene de fuera, de internet, desde el despacho planteamos la protección desde el punto de vista del usuario, es decir buscamos una navegación segura que le permita  protegerse de ataques o molestias indeseadas, partiendo desde el propio internauta, siendo consciente sobre la importancia de los datos que vierta en internet, y sobre los mecanismos y dispositivos de  seguridad que deben tener  los  propios equipos y la red por la que navegue. Internet, por supuesto, pero con sentido común.